| El archivo diocesano es la memoria escrita de la Diócesis, es decir, el patrimonio documental de la Iglesia en Santa Rosa de Osos. El Archivo, por consiguiente, debe ser la memoria documental de la Institución que lo ha creado y reflejo de su actividad. Por tanto, deberá conformarse en su organización a los esquemas de gobierno de los Obispos. |
|
“La grandeza de un pueblo –escribió De Gaulle- reside en su historia y ésta sería muy pobre si no existieran los archivos que guardan su recuerdo para mantenerlo como un asunto vivo y palpitante que les permita a los pueblos entender de dónde vienen y todavía más importante, avizorar el porvenir”. Es un archivo histórico que maneja los Fondos parroquiales y sacerdotales, junto con la más variada documentación de las entidades de la Iglesia local, desde su fundación y proveniente de los antiguos obispados de Popayán y Santafé de Antioquia. Como fiel reflejo de la vida de la actividad de la Diócesis a través de su historia, contiene la documentación producida por los Obispos y por la Curia Episcopal en el gobierno de la Diócesis a través de las diversas actividades de gobierno, justicia y administración que corresponden a los Obispos en su Diócesis. El Archivo, por consiguiente, debe ser la memoria documental de la Institución que lo ha creado y reflejo de su actividad. Por tanto, deberá conformarse en su organización a los esquemas de gobierno de los Obispos. Es un Archivo de gestión con su sección de duplicados de partidas sacramentales, que arranca desde el año 1918 (en la Diócesis se inició desde su fundación en 1917), fecha de la entrada en vigor del Código de Derecho Canónico, promulgado ese año por el Papa Benedicto XV, creador de la Diócesis providencialmente. Este Código estableció la normativa de remitir todos los años a la Curia diocesana un duplicado de todas las partidas sacramentales: bautismo, matrimonios, confirmaciones, defunciones asentadas durante el último año en los libros de las respectivas Parroquias. Esta disposición la acogió en el 2º Sínodo Diocesano en sus numerales 117 y 196. Los años transcurridos desde la entrada en vigor de esta disposición del Código, han demostrado lo acertado de su implantación. Por diversas circunstancias, muchos archivos importantes en países del viejo y del nuevo mundo- recordamos los Archivos del Cabildo de la Catedral y de la Nunciatura; el Archivo de Bogotá quemado el 9 de abril, en que muchos archivos parroquiales desaparecieron irreversiblemente quedando solo los duplicados de las partidas remitidas al archivo diocesano como único testimonio documental y auténtico de la recepción del bautismo, de la celebración del matrimonio canónico o de la defunción de una persona-. A partir de los duplicados conservados en el archivo diocesano, ha sido posible reconstruir en muchos casos la pérdida de las partidas originales. En cambio, por la desidia de algunos Párrocos, todavía siguen muchos descendientes de las personas afectadas con innumerables problemas en sus diligencias civiles. El Archivo fue servido desde su fundación por los Señores Vicarios Generales y Cancilleres secretarios y otros eminentes Sacerdotes, entre los que se destacan el P. Abigaíl Restrepo y los Monseñores Ernesto Acosta y Francisco Medina Pérez. Desde hace diez años es su Director el P. Emiro Jaramillo Cárdenas. Por P. Emiro Jaramillo Cárdenas Director del Archivo Diocesano |